Migración desde el sistema actual
Desde servidor propio, hosting compartido u otra plataforma, con traslado de correo histórico, contactos, calendarios y archivos, y convivencia temporal para que nadie se quede sin correo durante el cambio.
Migración, configuración y administración con la seguridad puesta desde el primer día, no como una tarea pendiente.
El correo corporativo es, a la vez, la herramienta más usada de la empresa y su puerta de entrada más frecuente para un ataque. La mayoría de las implantaciones que revisamos están funcionando, sí, pero con la configuración por defecto: sin segundo factor, sin políticas de retención, sin control de a dónde se comparten los archivos y con cuentas antiguas todavía activas.
Implantar bien estas plataformas no es solo migrar buzones. Es decidir quién puede compartir qué hacia fuera, qué pasa con la información cuando alguien deja la empresa, cómo se recupera un archivo borrado hace tres semanas y cómo se impide que un correo suplantando al gerente termine en una transferencia.
Desde servidor propio, hosting compartido u otra plataforma, con traslado de correo histórico, contactos, calendarios y archivos, y convivencia temporal para que nadie se quede sin correo durante el cambio.
Registros SPF, DKIM y DMARC correctamente publicados. Sin ellos, tus correos legítimos acaban en la carpeta de no deseados y cualquiera puede enviar correo suplantando tu dominio.
Segundo factor obligatorio, acceso condicional por ubicación o dispositivo cuando aplica, y separación de cuentas administrativas.
Qué se puede compartir hacia fuera, cuánto tiempo se conserva, cómo se recupera lo borrado y qué ocurre con la información de quien deja la empresa.
Revisión periódica de qué plan necesita cada perfil. Es habitual encontrar licencias completas asignadas a puestos que solo usan correo, y cuentas activas de personal que ya salió.
Altas, bajas, restauraciones, incidencias de entrega y acompañamiento a los usuarios.
Filtrado avanzado de suplantación: los modelos analizan el estilo de redacción, la relación habitual entre remitente y destinatario y el contexto del hilo para detectar el fraude del correo corporativo, que es el que no lleva enlaces ni adjuntos maliciosos —solo un mensaje convincente pidiendo un cambio de cuenta bancaria— y por eso los filtros clásicos lo dejan pasar.
Buzones, tamaños, listas de distribución, buzones compartidos, reglas y dispositivos móviles. El detalle es lo que evita sorpresas el día del cambio.
Publicación y verificación de los registros de correo con antelación suficiente para que propaguen.
Por áreas o por lotes, con convivencia entre plataformas y verificación tras cada grupo.
Aplicación de las políticas de seguridad y sesión breve con los usuarios sobre lo que cambia en su día a día.
Depende de con qué trabaja la empresa. Si hay dependencia fuerte de Excel avanzado, Access, aplicaciones de escritorio o integración con Active Directory, Microsoft 365 encaja mejor. Si el trabajo es colaborativo en navegador y se valora la simplicidad de administración, Google Workspace suele ganar. Ambas son sólidas; el error caro es migrar dos veces por no haber mirado esto antes.
No, cuando se hace con convivencia: durante el período de transición ambas plataformas reciben y el buzón antiguo permanece accesible hasta confirmar que todo llegó. El corte definitivo se hace después de verificar, no antes.
Se define por política antes de que ocurra: normalmente se convierte la cuenta en buzón compartido o se archiva su contenido y se libera la licencia, redirigiendo los mensajes entrantes a quien asume sus funciones. Improvisarlo el día de la salida es cómo se pierde información de clientes.
Sí, y es el punto que más sorprende. Estas plataformas garantizan disponibilidad del servicio, no recuperación de lo que tú borraste hace meses ni de lo que cifró un atacante con tus credenciales válidas. Los períodos de retención propios son limitados; para obligaciones de conservación largas hace falta respaldo específico.
¿Tu pregunta no está aquí? Están las generales en preguntas frecuentes, y si no, escríbenos directamente.
Evaluación de riesgo, endurecimiento de sistemas, control de accesos y un plan de respuesta escrito antes de que haga falta.
Ver servicioCopias con retención definida, almacenamiento inmutable frente a ransomware y restauraciones probadas de verdad, no asumidas.
Ver servicioMesa de ayuda con tiempos de respuesta por escrito, mantenimiento preventivo y un técnico que ya conoce tu operación cuando llamas.
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